miércoles, 8 de junio de 2011

viernes, 3 de junio de 2011

2011 06 03 Causa Ragone D 23

 

Día 23, parte 1 de 1



Día 23, Cámara testigo, parte 1 de 1

El fiscal Azzolín interroga a miembro del movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil. 

Respuesta: es el movimiento más antiguo de derechos humanos en Brasil, que existe desde el año 1979. 

12:00 Dr. Matías Duarte interroga  miembro del movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil


La presente jornada de la Causa Ragone profundiza en dos dimensiones críticas del terrorismo de Estado en Salta: la institucionalización de la inteligencia militar a través de documentos oficiales y la logística operativa utilizada durante el secuestro del exgobernador. El contexto se sitúa en la transición hacia el golpe de 1976 y la posterior dictadura, resaltando la existencia de una "comunidad informativa" donde colaboraban el Ejército, la Marina y la Policía para el seguimiento de "objetivos" políticos. Asimismo, la sesión aborda la tensión procesal generada por el estado de salud de los imputados y la viabilidad de continuar el juicio mediante herramientas tecnológicas como la videoconferencia.

Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, los jefes policiales Miguel Raúl Gentil y Joaquín Guil, el exjuez federal Ricardo Lona y el imputado Mulhall, cuya situación de salud motivó un extenso debate médico-legal.

La jornada se articula a través de dos testimonios fundamentales:

  • Testigo experto/documental (vinculado a la presentación de archivos): Su aporte principal consiste en la identificación y análisis de un documento del Ejército Argentino, fechado en octubre de 1976. Este informe revela la existencia de una lista de 1.115 personas calificadas como "objetivos", evidenciando la coordinación regional para la persecución política y el intercambio de información entre diferentes fuerzas de seguridad. Su testimonio confirma que la represión no fue azarosa, sino un plan sistemático de vigilancia y eliminación.

  • Testigo presencial (chofer/taxista): Relata cómo fue interceptado por tres jóvenes a las 4 de la mañana, quienes le sustrajeron su vehículo alegando que lo necesitaban para un "operativo". Su contribución es vital para reconstruir la mecánica del secuestro, ya que describe el hallazgo posterior de su auto en la Seccional Primera con abundantes manchas de sangre, lo que ratifica la violencia del ataque sufrido por Ragone y sus acompañantes. Además, su relato expone la pasividad o complicidad judicial, al mencionar la presencia del juez Lona en la comisaría en los momentos inmediatos al hecho.

Este conjunto de evidencias permite analizar el caso Ragone como una operación donde la inteligencia estratégica se combinó con una ejecución operativa violenta y una estructura judicial que facilitó la impunidad inicial.




miércoles, 1 de junio de 2011

2011 06 01 Causa Ragone D 21

 

Día 21, parte 1 de 1

La jornada del 1 de junio de 2011 en la Causa Ragone se centra en el análisis de la Intervención Federal en Salta (1974-1975), un periodo de transición crítica que marcó el fin del gobierno constitucional de Miguel Ragone y la consolidación de las estructuras que luego ejecutarían el terrorismo de Estado. Las dimensiones abordadas incluyen la reconfiguración institucional de la provincia, la influencia militar en la seguridad pública y la creciente persecución política dentro del movimiento peronista. El contexto está definido por un clima de "final anunciado", donde el golpe de Estado de 1976 se percibía como inevitable ante la crisis del gobierno nacional de Isabel Martínez de Perón.

Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el entonces Ministro del Interior Alberto Rocamora, y los jefes policiales y militares Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil y Carlos Alberto Mulhall.

El testimonio central de esta sesión es aportado por:

  • José Alejandro Mosquera: Exinterventor Federal de Salta (noviembre de 1974 - octubre de 1975), exdiputado y excamarista federal. Su aporte resulta fundamental al revelar que fue el propio Ragone quien le solicitó gestionar la intervención de los tres poderes de la provincia, manifestando estar "cansado" y sentirse "traicionado" por el poder legislativo local.
  • Mosquera detalla cómo se gestó su gabinete, admitiendo que el nombramiento de Miguel Raúl Gentil como Jefe de Policía fue una imposición del Ministerio del Interior bajo sugerencia del Ejército, lo que evidencia la pérdida de autonomía civil sobre las fuerzas de seguridad.
  • Asimismo, el testigo ofrece una definición política trascendental sobre la Triple A, caracterizándola como un "nombre de fantasía" utilizado por las tres Fuerzas Armadas para actuar con impunidad, desestimando que se tratara de un grupo paramilitar independiente.

Esta introducción permite analizar cómo el desplazamiento político de Ragone facilitó la militarización de la policía provincial y preparó el terreno operativo para la represión sistemática, a pesar de que el testigo sostiene que bajo su gestión se respetaron los derechos humanos.


Día 21, Cámara testigo, parte 1 de 2

La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción del periodo de la Intervención Federal en Salta (1974-1975), analizando la transición desde el gobierno constitucional de Miguel Ragone hacia un esquema de control centralizado por el gobierno nacional. Las dimensiones abordadas incluyen la crisis institucional y política interna del peronismo, la reconfiguración del gabinete provincial y el debate sobre la naturaleza de la represión paraestatal, específicamente el rol de la Triple A frente a la responsabilidad de las Fuerzas Armadas. El contexto se define por una provincia "vulnerable" y en desorden, marcada por la desconfianza hacia la dirigencia política y el avance de la violencia operativa.

Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el entonces Ministro del Interior Alberto Rocamora, la presidenta Isabel Martínez de Perón y figuras de la seguridad como el General Landa y el coronel a cargo de la guarnición local.

El aporte principal de esta sesión proviene del testigo:

  • Eduardo Mosquera: Exinterventor Federal de Salta y excamarista federal. Su testimonio resulta fundamental al revelar un dato histórico inédito: afirma que Miguel Ragone le solicitó personalmente gestionar la intervención de los tres poderes de la provincia, manifestando estar "cansado" y sentirse "traicionado" por el poder legislativo. Además, Mosquera ofrece una perspectiva crítica sobre el aparato represivo, sosteniendo que la Triple A no existía como organización independiente, sino que era un "nombre de fantasía" utilizado por el Ejército y la Marina para actuar con impunidad. Su declaración detalla cómo desplazó a los funcionarios de Ragone para nombrar a "peronistas históricos" y describe la fuerte presión de las Fuerzas Armadas para controlar la jefatura de policía mediante oficiales en actividad.

Este resumen introduce el análisis de cómo el desplazamiento político de Ragone y la posterior intervención federal prepararon el terreno operativo para el accionar represivo sistemático que culminaría en el golpe de 1976.


Día 21, Cámara testigo, parte 1 de 2

La presente jornada de la Causa Ragone profundiza en la reconstrucción del clima de persecución ideológica y desestabilización política que afectó a Salta desde finales de la década de 1960, intensificándose durante el gobierno de Miguel Ragone. Las dimensiones abordadas incluyen la purga de la excelencia académica en las universidades tras el golpe de 1966, las violentas pugnas internas del peronismo entre la "tendencia" y la "ortodoxia", y el uso del aparato policial para el espionaje y la intimidación de funcionarios públicos. El contexto se define por una transición del romanticismo político universitario a una realidad de amenazas directas y "listas negras" que forzaron el exilio interno de cuadros técnicos y políticos.

Entre los actores mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, descrito como una persona excelente y un ícono de identidad popular; el exministro de Economía Mario Villada; y el represor Joaquín Guil, identificado como el ejecutor de las amenazas y la inteligencia operativa.

La jornada cuenta con el testimonio fundamental de un exsecretario de Estado de Industria y Comercio y funcionario universitario (identificado en el historial como Néstor Antonio Spinetti), cuyo aporte principal consiste en:

  • La disección de la crisis política: Relata cómo las acusaciones de "simpatizar con la tendencia" fueron utilizadas para forzar renuncias masivas y aislar a Ragone, a pesar de los esfuerzos técnicos por estabilizar la economía provincial.
  • La infiltración en la universidad: Describe cómo, en 1975, Joaquín Guil se presentó en su despacho universitario para exigir la entrega de legajos y antecedentes de graduados, marcando el inicio de una fase de control policial sobre el ámbito académico.
  • El testimonio del terror directo: Aporta un relato vívido sobre los allanamientos en su domicilio y la amenaza personal de Guil ("Retírate de aquí antes que te corten"), lo que evidencia que la estructura represiva operaba con total impunidad contra los colaboradores de Ragone incluso antes del golpe de 1976.

Este resumen permite analizar cómo el vaciamiento del gabinete de Ragone no fue solo político, sino el resultado de un plan sistemático de terror que obligó a sus colaboradores más cercanos a abandonar sus cargos y la provincia para salvaguardar sus vidas.



31 Mayo 2011 RAGONE el juicio histórico






martes, 31 de mayo de 2011

2011 05 31 Causa Ragone D 20

 

Día 20, Cámara testigo, parte 1 de 2

La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción del aparato represivo y de inteligencia en Salta, analizando la transición hacia el terrorismo de Estado y la mecánica operativa detrás del secuestro del exgobernador. Las dimensiones abordadas incluyen la coordinación entre la policía provincial y la inteligencia militar (Infantería de Montaña 5), el uso de la tortura sistemática para obtener información sobre "objetivos" políticos y la implementación de "zonas liberadas" para facilitar el accionar de los grupos de tareas. El contexto está marcado por un periodo de intervención federal donde la fuerza policial quedó subordinada al mando militar, consolidando un monopolio de la violencia antes y después del golpe de 1976.

Entre los actores clave mencionados destacan el propio Miguel Ragone, el Director de Seguridad Joaquín Guil y el jefe policial Miguel Raúl Gentil, señalados como figuras centrales en la selección de víctimas y el control de la información operativa. Asimismo, se menciona la participación de agentes de inteligencia y efectivos militares en la ejecución del plan criminal.

El testimonio principal es brindado por:

  • Víctor Hugo Elías: Investigador, periodista y exmilitante que ha actuado como querellante en diversas causas de lesa humanidad. Su principal aporte consiste en una reconstrucción analítica basada en años de recolección de datos y testimonios de antiguos efectivos policiales. Elías detalla la información obtenida del exoficial Vilte, quien proporcionó una versión sobre la participación directa de Joaquín Guil en el operativo y el destino final del mandatario. Además, su declaración es fundamental para entender la logística del miedo y cómo la estructura policial facilitó el trabajo de los grupos operativos mediante la liberación de territorios y la supresión de la presencia de testigos en el lugar del hecho.

Este resumen permite identificar que el crimen de Ragone fue una operación de Estado diseñada para aniquilar un liderazgo político mediante el uso coordinado de inteligencia y fuerza bruta.


Día 20, Cámara testigo, parte 2 de 2

El testimonio de Mirhta Josefa Torres. 

La presente jornada testimonial de la Causa Ragone se sitúa en un contexto crítico de "derechización" y represión para-estatal en Salta, específicamente a partir de enero de 1975, periodo marcado por las intervenciones federales y el desmantelamiento del proyecto popular liderado por el gobernador Miguel Ragone. Las dimensiones analizadas abarcan desde la tortura sistemática en dependencias policiales y federales hasta las condiciones de vida de los presos políticos en el penal de Villa las Rosas, destacando el impacto del terrorismo de Estado sobre las mujeres embarazadas y los niños nacidos en cautiverio.

Entre los actores clave mencionados destacan el gobernador Miguel Ragone, caracterizado como un líder de un "gobierno popular" al que no dejaron gobernar; Joaquín Guil, identificado como una figura omnipresente en la inteligencia y el control de los detenidos; y diversos agentes de la Policía Federal y Provincial que operaban en coordinación con el Ejército.

La jornada se articula a través del testimonio fundamental de:

  • Mirtha Josefa Torres: Militante y trabajadora de la Dirección de Vialidad, detenida el 7 de enero de 1975. Su principal aporte consiste en la reconstrucción del clima de terror previo al golpe de 1976, detallando las sesiones de tortura con picana eléctrica y simulacros de fusilamiento que sufrió estando embarazada. Leonard ofrece un relato pormenorizado sobre la organización de las presas políticas, la solidaridad entre compañeras y la crianza de niños dentro de la cárcel, denunciando la falta de atención médica y el maltrato institucional. Además, su declaración vincula la represión en Salta con un plan regional y geopolítico más amplio (como el Plan Cóndor) destinado a exterminar a los cuadros de las organizaciones revolucionarias y sociales que apoyaban a Ragone.

Este testimonio permite comprender que la desaparición de Ragone fue la culminación de un proceso de violencia política y vaciamiento institucional que ya operaba con plena intensidad un año antes del golpe militar.


Día 20, parte 1 de 2

La jornada testimonial del 31 de mayo de 2011 en la Causa Ragone profundiza en la reconstrucción histórica y periodística del secuestro y desaparición del exgobernador Miguel Ragone, enmarcando el hecho dentro de un plan sistemático de terrorismo de Estado. El análisis se centra en dimensiones críticas como la operatividad de la inteligencia militar, la implementación de "zonas liberadas" para facilitar crímenes y el debate jurídico sobre la protección de las fuentes periodísticas frente a la búsqueda de la verdad real en crímenes de lesa humanidad. El contexto describe una Salta donde el Ejército ejercía un monopolio de la violencia, utilizando a la policía provincial bajo su mando operativo para ejecutar secuestros y sesiones de tortura en centros clandestinos como la Guarnición Militar o la sede de la Policía Federal.

Entre los actores mencionados destacan los imputados Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil, Carlos Alberto Mulhall y Andrés del Valle Soraire, señalados como responsables de la estructura represiva.

La jornada contó con el testimonio fundamental de:

  • Carlos Humberto Saravia: Investigador, periodista y autor de un libro sobre la gestión y el secuestro de Ragone. Su principal aporte consiste en la sistematización de cinco hipótesis sobre el crimen, concluyendo que fue una operación del Ejército y la Policía. Saravia describe la mecánica de la "zona liberada" en el barrio de Ragone, facilitada por la ausencia deliberada de la policía y la pasividad de las custodias cercanas. Asimismo, aporta información sobre la Compañía de Ingenieros 5 como posible lugar donde el gobernador habría sido torturado y asesinado antes de ser enterrado en el campo militar. Su declaración generó un intenso debate procesal donde el tribunal finalmente resolvió preservar su secreto de fuente periodística, priorizando la libertad de expresión y la integridad de sus informantes sobre el pedido de la querella de revelar nombres específicos.
  • Osvaldo Alfredo Vargas Flores: Citado como testigo en la causa, aunque su comparecencia inicial se centró en los aspectos formales del juramento y la solicitud de no ser filmado por las cámaras del INCAA durante su declaración.

Este resumen introduce el análisis de cómo la investigación periodística ha servido para exhumar la verdad ante la parálisis judicial de la época, revelando la coordinación logística necesaria para eliminar a un mandatario constitucional.



Día 20, parte 1 de 2

La jornada del 31 de mayo de 2011 en la Causa Ragone constituye un eslabón fundamental para comprender el paso del estado de sitio a un plan sistemático de exterminio en Salta, mucho antes del golpe de marzo de 1976. Las dimensiones abordadas en esta sesión combinan resoluciones procesales críticas, como la orden de exhumación del cuerpo de Santiago Catalino Arredes y la realización de pericias acústicas y de tiempos de desplazamiento del vehículo de Ragone, con testimonios que reconstruyen la mecanización del terrorismo de Estado. El contexto se sitúa en el periodo de las intervenciones provinciales de 1975, caracterizado por una "derechización" del gobierno nacional que facilitó el accionar de grupos operativos contra la militancia popular.

Entre los actores mencionados destacan los imputados Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil, Carlos Alberto Mulhall y otros miembros de las fuerzas de seguridad, así como figuras del ámbito político y mediático como Roberto Romero, señalado por su rol en la desestabilización del gobierno de Ragone. Asimismo, se identifica a los represores de la Policía Federal Federico Livi y Juan Carlos Alzugaray como ejecutores directos de tormentos.

La testigo central de esta jornada es:

  • Mirtha Josefa Torres: Exmilitante de la Juventud Peronista y delegada gremial de la Dirección de Vialidad de la Provincia. Su principal aporte es el relato crudo de su detención en enero de 1975 y las torturas con picana eléctrica y simulacros de fusilamiento que sufrió mientras estaba embarazada en la sede de la Policía Federal. Torres ofrece una perspectiva única sobre la vida carcelaria en el Buen Pastor y Villa las Rosas, donde llegó a amamantar a hijos de otras compañeras que luego serían asesinadas en la Masacre de Palomitas, como Celia Ávila. Su testimonio trasciende lo individual para denunciar un plan de exterminio coordinado que buscaba erradicar el proyecto político de Ragone, a quien describe como un líder profundamente comprometido con los sectores más humildes y los pueblos originarios.

Este resumen introduce el análisis de cómo la estructura represiva en Salta utilizó tanto la violencia física extrema como la inteligencia policial y militar para descabezar a los cuadros revolucionarios y sociales que sostenían al gobierno constitucional.


30 Mayo 2011 RAGONE el juicio histórico








lunes, 30 de mayo de 2011

2011 05 30 Causa Ragone D 19

 

Día 19, Cámara testigo, parte 1 de 2



Día 19, Cámara testigo, parte 2 de 2 

La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción de la estructura interna y el funcionamiento de la Policía de Salta durante y después del secuestro del exgobernador, analizando la transición de mandos y la persistencia de mecanismos de inteligencia estatal. Las dimensiones abordadas incluyen la "comunidad informativa" (coordinación entre policía y ejército), el uso de sumarios administrativos como herramienta de purga política y la recopilación de testimonios sobre los eventos ocurridos en las inmediaciones de la calle del Milagro. El contexto está marcado por un sistema donde la Dirección de Seguridad, bajo el mando de Joaquín Guil, centralizaba el valor de la información operativa mientras se mantenía una fachada de normalidad institucional.

Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el represor Joaquín Guil (identificado como jefe de seguridad y manejo de información) y los oficiales involucrados en el desplazamiento de la cúpula policial anterior por hechos de corrupción interna.

La jornada se articula a través del testimonio de un actor institucional de relevancia:

  • Guaymas (ex Jefe de Policía 1979-1981): Su principal aporte consiste en detallar cómo, tras asumir la jefatura, utilizó un sumario administrativo por irregularidades —específicamente el canje de entradas de fútbol— para forzar una "salida decorosa" de los mandos cuestionados, entre ellos Guil y Gentil. Además, Guaymas ofrece un relato indirecto sobre el secuestro, mencionando haber escuchado de colegas que el operativo fue una acción coordinada donde se "mató a los dragones" (referencia a los seguidores de Ragone) y confirmando la existencia de un clima de silencio y temor dentro de la propia fuerza.
  • Médico (vecino de la zona): Las fuentes hacen referencia a la declaración y el informe técnico de un profesional de la salud que residía cerca del lugar del hecho. Su aporte es crucial para validar la materialidad del ataque y las circunstancias médicas de los heridos en el sitio del secuestro, aunque su testimonio es analizado en la audiencia bajo una atmósfera de "ansiedad y angustia" por las posibles represalias.

Este resumen introduce el análisis de cómo el aparato represivo no solo operó en la captura de Ragone, sino que mantuvo una red de inteligencia y encubrimiento que condicionó el accionar policial y judicial en los años posteriores.


Día 19, parte 1 de 2

La jornada testimonial del 30 de mayo de 2011 en la Causa Ragone se divide en dos dimensiones críticas: la resolución de incidencias procesales por motivos de salud de los imputados y la reconstrucción técnica del escenario del crimen tras el secuestro del gobernador Miguel Ragone. El contexto de la audiencia estuvo marcado por la urgencia médica de Luciano Benjamín Menéndez, cuyo estado de salud obligó al tribunal a debatir su apartamiento del juicio para evitar una "impunidad biológica" ante su incapacidad de seguir las audiencias. Asimismo, la sesión abordó la ineficiencia operativa de la policía en 1976 y la intervención directa de la justicia federal en las primeras horas tras el hecho.

Entre los actores mencionados destacan el imputado Luciano Benjamín Menéndez, el exjuez federal Ricardo Lona, el comisario Santiago Pedrosa y el director de seguridad Joaquín Guil, este último señalado como el responsable de manejar los hilos operativos y de inteligencia de la fuerza provincial.

La jornada contó con dos testimonios de distinta naturaleza:

  • Dr. Raúl Antonio Hacia (Médico Forense): Presentó un informe técnico sobre la salud de Menéndez, confirmando que el imputado sufrió un infarto y requería al menos 45 días de recuperación fuera de situaciones de estrés. Su aporte fue determinante para que el tribunal dispusiera la separación de Menéndez del juicio actual, ordenando monitoreos médicos bimestrales para evaluar su futura reincorporación.
  • Señor Tapia (Exagente de Policía): Antiguo colaborador y chofer del comisario Santiago Pedrosa en la Seccional Primera. Su aporte principal consiste en la descripción del hallazgo del vehículo de Ragone en el Pasaje Gabriel Puló. Tapia relató que llegó al lugar junto a Pedrosa y el juez Lona en su propio auto particular porque la comisaría no tenía móviles. Detalló haber visto manchas de sangre en el piso del auto (un Peugeot celeste) y un zapato negro en el asiento delantero, evidencias materiales directas de la violencia del secuestro. Además, mencionó el asesinato del vecino Santiago Catalino Arredes como parte del operativo criminal.

Este conjunto de testimonios permite analizar tanto los obstáculos biológicos que enfrenta la justicia en causas de lesa humanidad como la precariedad y posibles omisiones en la investigación inicial del secuestro.


Día 19, parte 2 de 2

La jornada del 30 de mayo de 2011 en la Causa Ragone constituye un eslabón crítico para analizar la respuesta policial inmediata al secuestro del gobernador Miguel Ragone y las versiones internas sobre su ejecución. El contexto de la audiencia se centra en la reconstrucción de los hechos del 11 de marzo de 1976, bajo un marco de complicidad institucional y "memoria selectiva" por parte de exmiembros de las fuerzas de seguridad. Las principales dimensiones abordadas incluyen la precariedad operativa deliberada de la policía (falta de vehículos para la investigación), el manejo de la información bajo la etiqueta de "hecho subversivo" y la desaparición de pruebas físicas esenciales como los zapatos del mandatario. Los actores centrales mencionados son los acusados Joaquín Guil (Director de Seguridad), Miguel Raúl Gentil y el exjuez Ricardo Lona.

La jornada se articula fundamentalmente a través de dos testimonios clave:

  • Santiago Matías Pedrosa: Excomisario a cargo de la Seccional Primera al momento del secuestro. Su aporte inicial se limita a describir el hallazgo de un zapato mocasín en el lugar del hecho y el traslado del juez Lona en un auto particular (del empleado Oscar Tapia) ante la supuesta falta de móviles policiales. No obstante, su testimonio es caracterizado por la fiscalía como un acto de falso testimonio, debido a contradicciones flagrantes sobre los horarios en que tomó conocimiento del crimen y la elevación de las actuaciones a áreas de inteligencia como el Contralor General en lugar de las vías judiciales ordinarias.
  • Luis Roberto Gutiérrez: Conocido de la familia Ragone que aporta una versión de "oídas" obtenida de conversaciones con el excomisario Misael Sánchez. Su principal contribución es la identificación de presuntos autores materiales: señaló a Roberto Talcacho como quien habría disparado a Ragone tras un forcejeo y a un sujeto de apellido Guerrizas (campeón de tiro) como el ejecutor del vecino Santiago Catalino Arredes. Además, introdujo el estremecedor relato de que el cuerpo del gobernador habría sido llevado a Cabra Corral y luego regresado a Salta para ser dinamitado y así borrar evidencias.

Estos testimonios permiten contrastar la parálisis burocrática oficial de la policía de la época con los relatos que circulaban en la intimidad de la propia fuerza, revelando la profundidad del plan criminal y su encubrimiento.




viernes, 20 de mayo de 2011

2011 05 20 Causa Ragone D 18

 




Esta jornada de la Causa Ragone se desarrolla en un contexto de tensión procesal y médica, centrada específicamente en la evaluación del estado de salud de uno de los principales imputados, Luciano Benjamín Menéndez,. La dimensión principal abordada no es el relato de los hechos históricos del secuestro, sino la viabilidad de la continuidad del juicio frente a la incapacidad física sobreviniente de un acusado de alto rango,. El debate gira en torno a la necesidad de peritajes médicos complementarios para decidir si Menéndez debe ser apartado de la causa o si puede seguir el proceso mediante videoconferencia desde su lugar de detención,.

Entre los actores clave mencionados se encuentran el imputado Luciano Benjamín Menéndez, el fiscal Dr. Recio, defensores como el Dr. Petrina y representantes de las querellas, entre ellos los doctores Duarte, Leira y Arancibia,,.

En esta sesión, el rol del "testigo" es asumido por un perito técnico del cuerpo médico forense:

  • Dr. Raúl Antonio Hacia: Médico del cuerpo forense de Tucumán, cuyo aporte principal es el informe clínico detallado sobre la salud de Menéndez. El doctor informa que el imputado sufrió un infarto agudo de miocardio el 25 de mayo de 2011, por el cual se le practicó una angioplastia con implante de stent metálico,,. Su conclusión técnica define a Menéndez como un paciente de alto riesgo que requiere un periodo de recuperación de aproximadamente 40 días, lo que motiva el pedido de la fiscalía y las querellas de una segunda opinión a cargo de médicos forenses de la Corte Suprema de Justicia de la Nación,,.

Este resumen introduce un análisis sobre cómo las incidencias biológicas de los imputados de edad avanzada impactan en los tiempos de la justicia y la memoria en los juicios de lesa humanidad.


jueves, 19 de mayo de 2011

2011 05 19 Causa Ragone D 17

 

Día 17

La presente jornada de la Causa Ragone se caracteriza por un marcado debate técnico-procesal que pone de relieve la complicidad o ineficacia judicial durante la dictadura y la transición democrática en Salta,. El contexto de la audiencia se ve afectado por el estado de salud del imputado Mulhall, quien presenta un cuadro de hipertensión y deshidratación que obliga a suspender la sesión principal,. Las dimensiones abordadas giran en torno a la responsabilidad de los magistrados en la tramitación de la causa, la desaparición transitoria de expedientes y la subordinación de la justicia ante el poder militar de la época,.

Entre los actores mencionados destacan el imputado Mulhall, el entonces mayor del ejército Juan Carlos Grande, y los abogados y fiscales que debaten la naturaleza del testimonio de antiguos funcionarios judiciales,,.

El foco de la jornada se centra en la figura de un testigo clave cuya situación procesal es objeto de controversia:

  • Abrotín Suárez: Antiguo funcionario judicial cuya declaración es cuestionada por la fiscalía. El principal aporte (u objeto de análisis) es su reunión en la ciudad de Metán con el entonces mayor Juan Carlos Grande,. La fiscalía sostiene que no debe declarar como testigo sino como imputado por encubrimiento, debido a irregularidades como la suspensión de audiencias a pedido militar y el hecho de que el expediente de la causa Ragone fuera "prestado" a la jefatura de policía durante meses, reabriéndose recién con la llegada de la democracia,.

Este debate permite analizar cómo la estructura judicial pudo haber operado para garantizar la impunidad de los responsables mediante la manipulación de los tiempos procesales y la entrega de pruebas a los propios organismos represivos.


El efecto grúa: economía libidinal de la seguridad y la obligación ética

  Hoy el camino me detuvo. La camioneta se quedó sin batería y quedé varado al costado de la ruta, rumbo a la finca, mientras la tarde se ap...