Día 25
Incluye material documental sobre vida institucional del Gobernador Ragone de Salta, actividades de la Asociación Ragone, el Ateneo Ragone y el Movimiento 11 de marzo Ragone x Ragone.
Día 23, parte 1 de 1
Día 23, Cámara testigo, parte 1 de 1
El fiscal Azzolín interroga a miembro del movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil.
Respuesta: es el movimiento más antiguo de derechos humanos en Brasil, que existe desde el año 1979.
12:00 Dr. Matías Duarte interroga miembro del movimiento de Justicia y Derechos Humanos de Brasil
La presente jornada de la Causa Ragone profundiza en dos dimensiones críticas del terrorismo de Estado en Salta: la institucionalización de la inteligencia militar a través de documentos oficiales y la logística operativa utilizada durante el secuestro del exgobernador. El contexto se sitúa en la transición hacia el golpe de 1976 y la posterior dictadura, resaltando la existencia de una "comunidad informativa" donde colaboraban el Ejército, la Marina y la Policía para el seguimiento de "objetivos" políticos. Asimismo, la sesión aborda la tensión procesal generada por el estado de salud de los imputados y la viabilidad de continuar el juicio mediante herramientas tecnológicas como la videoconferencia.
Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, los jefes policiales Miguel Raúl Gentil y Joaquín Guil, el exjuez federal Ricardo Lona y el imputado Mulhall, cuya situación de salud motivó un extenso debate médico-legal.
La jornada se articula a través de dos testimonios fundamentales:
Testigo experto/documental (vinculado a la presentación de archivos): Su aporte principal consiste en la identificación y análisis de un documento del Ejército Argentino, fechado en octubre de 1976. Este informe revela la existencia de una lista de 1.115 personas calificadas como "objetivos", evidenciando la coordinación regional para la persecución política y el intercambio de información entre diferentes fuerzas de seguridad. Su testimonio confirma que la represión no fue azarosa, sino un plan sistemático de vigilancia y eliminación.
Testigo presencial (chofer/taxista): Relata cómo fue interceptado por tres jóvenes a las 4 de la mañana, quienes le sustrajeron su vehículo alegando que lo necesitaban para un "operativo". Su contribución es vital para reconstruir la mecánica del secuestro, ya que describe el hallazgo posterior de su auto en la Seccional Primera con abundantes manchas de sangre, lo que ratifica la violencia del ataque sufrido por Ragone y sus acompañantes. Además, su relato expone la pasividad o complicidad judicial, al mencionar la presencia del juez Lona en la comisaría en los momentos inmediatos al hecho.
Este conjunto de evidencias permite analizar el caso Ragone como una operación donde la inteligencia estratégica se combinó con una ejecución operativa violenta y una estructura judicial que facilitó la impunidad inicial.
Día 21, parte 1 de 1
La jornada del 1 de junio de 2011 en la Causa Ragone se centra en el análisis de la Intervención Federal en Salta (1974-1975), un periodo de transición crítica que marcó el fin del gobierno constitucional de Miguel Ragone y la consolidación de las estructuras que luego ejecutarían el terrorismo de Estado. Las dimensiones abordadas incluyen la reconfiguración institucional de la provincia, la influencia militar en la seguridad pública y la creciente persecución política dentro del movimiento peronista. El contexto está definido por un clima de "final anunciado", donde el golpe de Estado de 1976 se percibía como inevitable ante la crisis del gobierno nacional de Isabel Martínez de Perón.
Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el entonces Ministro del Interior Alberto Rocamora, y los jefes policiales y militares Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil y Carlos Alberto Mulhall.
El testimonio central de esta sesión es aportado por:
Esta introducción permite analizar cómo el desplazamiento político de Ragone facilitó la militarización de la policía provincial y preparó el terreno operativo para la represión sistemática, a pesar de que el testigo sostiene que bajo su gestión se respetaron los derechos humanos.
Día 21, Cámara testigo, parte 1 de 2
La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción del periodo de la Intervención Federal en Salta (1974-1975), analizando la transición desde el gobierno constitucional de Miguel Ragone hacia un esquema de control centralizado por el gobierno nacional. Las dimensiones abordadas incluyen la crisis institucional y política interna del peronismo, la reconfiguración del gabinete provincial y el debate sobre la naturaleza de la represión paraestatal, específicamente el rol de la Triple A frente a la responsabilidad de las Fuerzas Armadas. El contexto se define por una provincia "vulnerable" y en desorden, marcada por la desconfianza hacia la dirigencia política y el avance de la violencia operativa.
Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el entonces Ministro del Interior Alberto Rocamora, la presidenta Isabel Martínez de Perón y figuras de la seguridad como el General Landa y el coronel a cargo de la guarnición local.
El aporte principal de esta sesión proviene del testigo:
Este resumen introduce el análisis de cómo el desplazamiento político de Ragone y la posterior intervención federal prepararon el terreno operativo para el accionar represivo sistemático que culminaría en el golpe de 1976.
Día 21, Cámara testigo, parte 1 de 2
La presente jornada de la Causa Ragone profundiza en la reconstrucción del clima de persecución ideológica y desestabilización política que afectó a Salta desde finales de la década de 1960, intensificándose durante el gobierno de Miguel Ragone. Las dimensiones abordadas incluyen la purga de la excelencia académica en las universidades tras el golpe de 1966, las violentas pugnas internas del peronismo entre la "tendencia" y la "ortodoxia", y el uso del aparato policial para el espionaje y la intimidación de funcionarios públicos. El contexto se define por una transición del romanticismo político universitario a una realidad de amenazas directas y "listas negras" que forzaron el exilio interno de cuadros técnicos y políticos.
Entre los actores mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, descrito como una persona excelente y un ícono de identidad popular; el exministro de Economía Mario Villada; y el represor Joaquín Guil, identificado como el ejecutor de las amenazas y la inteligencia operativa.
La jornada cuenta con el testimonio fundamental de un exsecretario de Estado de Industria y Comercio y funcionario universitario (identificado en el historial como Néstor Antonio Spinetti), cuyo aporte principal consiste en:
Este resumen permite analizar cómo el vaciamiento del gabinete de Ragone no fue solo político, sino el resultado de un plan sistemático de terror que obligó a sus colaboradores más cercanos a abandonar sus cargos y la provincia para salvaguardar sus vidas.
Día 20, Cámara testigo, parte 1 de 2
La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción del aparato represivo y de inteligencia en Salta, analizando la transición hacia el terrorismo de Estado y la mecánica operativa detrás del secuestro del exgobernador. Las dimensiones abordadas incluyen la coordinación entre la policía provincial y la inteligencia militar (Infantería de Montaña 5), el uso de la tortura sistemática para obtener información sobre "objetivos" políticos y la implementación de "zonas liberadas" para facilitar el accionar de los grupos de tareas. El contexto está marcado por un periodo de intervención federal donde la fuerza policial quedó subordinada al mando militar, consolidando un monopolio de la violencia antes y después del golpe de 1976.
Entre los actores clave mencionados destacan el propio Miguel Ragone, el Director de Seguridad Joaquín Guil y el jefe policial Miguel Raúl Gentil, señalados como figuras centrales en la selección de víctimas y el control de la información operativa. Asimismo, se menciona la participación de agentes de inteligencia y efectivos militares en la ejecución del plan criminal.
El testimonio principal es brindado por:
Este resumen permite identificar que el crimen de Ragone fue una operación de Estado diseñada para aniquilar un liderazgo político mediante el uso coordinado de inteligencia y fuerza bruta.
Día 20, Cámara testigo, parte 2 de 2
El testimonio de Mirhta Josefa Torres.
La presente jornada testimonial de la Causa Ragone se sitúa en un contexto crítico de "derechización" y represión para-estatal en Salta, específicamente a partir de enero de 1975, periodo marcado por las intervenciones federales y el desmantelamiento del proyecto popular liderado por el gobernador Miguel Ragone. Las dimensiones analizadas abarcan desde la tortura sistemática en dependencias policiales y federales hasta las condiciones de vida de los presos políticos en el penal de Villa las Rosas, destacando el impacto del terrorismo de Estado sobre las mujeres embarazadas y los niños nacidos en cautiverio.
Entre los actores clave mencionados destacan el gobernador Miguel Ragone, caracterizado como un líder de un "gobierno popular" al que no dejaron gobernar; Joaquín Guil, identificado como una figura omnipresente en la inteligencia y el control de los detenidos; y diversos agentes de la Policía Federal y Provincial que operaban en coordinación con el Ejército.
La jornada se articula a través del testimonio fundamental de:
Este testimonio permite comprender que la desaparición de Ragone fue la culminación de un proceso de violencia política y vaciamiento institucional que ya operaba con plena intensidad un año antes del golpe militar.
Día 20, parte 1 de 2
La jornada testimonial del 31 de mayo de 2011 en la Causa Ragone profundiza en la reconstrucción histórica y periodística del secuestro y desaparición del exgobernador Miguel Ragone, enmarcando el hecho dentro de un plan sistemático de terrorismo de Estado. El análisis se centra en dimensiones críticas como la operatividad de la inteligencia militar, la implementación de "zonas liberadas" para facilitar crímenes y el debate jurídico sobre la protección de las fuentes periodísticas frente a la búsqueda de la verdad real en crímenes de lesa humanidad. El contexto describe una Salta donde el Ejército ejercía un monopolio de la violencia, utilizando a la policía provincial bajo su mando operativo para ejecutar secuestros y sesiones de tortura en centros clandestinos como la Guarnición Militar o la sede de la Policía Federal.
Entre los actores mencionados destacan los imputados Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil, Carlos Alberto Mulhall y Andrés del Valle Soraire, señalados como responsables de la estructura represiva.
La jornada contó con el testimonio fundamental de:
Este resumen introduce el análisis de cómo la investigación periodística ha servido para exhumar la verdad ante la parálisis judicial de la época, revelando la coordinación logística necesaria para eliminar a un mandatario constitucional.
Día 20, parte 1 de 2
La jornada del 31 de mayo de 2011 en la Causa Ragone constituye un eslabón fundamental para comprender el paso del estado de sitio a un plan sistemático de exterminio en Salta, mucho antes del golpe de marzo de 1976. Las dimensiones abordadas en esta sesión combinan resoluciones procesales críticas, como la orden de exhumación del cuerpo de Santiago Catalino Arredes y la realización de pericias acústicas y de tiempos de desplazamiento del vehículo de Ragone, con testimonios que reconstruyen la mecanización del terrorismo de Estado. El contexto se sitúa en el periodo de las intervenciones provinciales de 1975, caracterizado por una "derechización" del gobierno nacional que facilitó el accionar de grupos operativos contra la militancia popular.
Entre los actores mencionados destacan los imputados Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil, Carlos Alberto Mulhall y otros miembros de las fuerzas de seguridad, así como figuras del ámbito político y mediático como Roberto Romero, señalado por su rol en la desestabilización del gobierno de Ragone. Asimismo, se identifica a los represores de la Policía Federal Federico Livi y Juan Carlos Alzugaray como ejecutores directos de tormentos.
La testigo central de esta jornada es:
Este resumen introduce el análisis de cómo la estructura represiva en Salta utilizó tanto la violencia física extrema como la inteligencia policial y militar para descabezar a los cuadros revolucionarios y sociales que sostenían al gobierno constitucional.
Día 19, Cámara testigo, parte 1 de 2
Día 19, Cámara testigo, parte 2 de 2
La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción de la estructura interna y el funcionamiento de la Policía de Salta durante y después del secuestro del exgobernador, analizando la transición de mandos y la persistencia de mecanismos de inteligencia estatal. Las dimensiones abordadas incluyen la "comunidad informativa" (coordinación entre policía y ejército), el uso de sumarios administrativos como herramienta de purga política y la recopilación de testimonios sobre los eventos ocurridos en las inmediaciones de la calle del Milagro. El contexto está marcado por un sistema donde la Dirección de Seguridad, bajo el mando de Joaquín Guil, centralizaba el valor de la información operativa mientras se mantenía una fachada de normalidad institucional.
Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el represor Joaquín Guil (identificado como jefe de seguridad y manejo de información) y los oficiales involucrados en el desplazamiento de la cúpula policial anterior por hechos de corrupción interna.
La jornada se articula a través del testimonio de un actor institucional de relevancia:
Este resumen introduce el análisis de cómo el aparato represivo no solo operó en la captura de Ragone, sino que mantuvo una red de inteligencia y encubrimiento que condicionó el accionar policial y judicial en los años posteriores.
Día 19, parte 1 de 2
La jornada testimonial del 30 de mayo de 2011 en la Causa Ragone se divide en dos dimensiones críticas: la resolución de incidencias procesales por motivos de salud de los imputados y la reconstrucción técnica del escenario del crimen tras el secuestro del gobernador Miguel Ragone. El contexto de la audiencia estuvo marcado por la urgencia médica de Luciano Benjamín Menéndez, cuyo estado de salud obligó al tribunal a debatir su apartamiento del juicio para evitar una "impunidad biológica" ante su incapacidad de seguir las audiencias. Asimismo, la sesión abordó la ineficiencia operativa de la policía en 1976 y la intervención directa de la justicia federal en las primeras horas tras el hecho.
Entre los actores mencionados destacan el imputado Luciano Benjamín Menéndez, el exjuez federal Ricardo Lona, el comisario Santiago Pedrosa y el director de seguridad Joaquín Guil, este último señalado como el responsable de manejar los hilos operativos y de inteligencia de la fuerza provincial.
La jornada contó con dos testimonios de distinta naturaleza:
Este conjunto de testimonios permite analizar tanto los obstáculos biológicos que enfrenta la justicia en causas de lesa humanidad como la precariedad y posibles omisiones en la investigación inicial del secuestro.
Día 19, parte 2 de 2
La jornada del 30 de mayo de 2011 en la Causa Ragone constituye un eslabón crítico para analizar la respuesta policial inmediata al secuestro del gobernador Miguel Ragone y las versiones internas sobre su ejecución. El contexto de la audiencia se centra en la reconstrucción de los hechos del 11 de marzo de 1976, bajo un marco de complicidad institucional y "memoria selectiva" por parte de exmiembros de las fuerzas de seguridad. Las principales dimensiones abordadas incluyen la precariedad operativa deliberada de la policía (falta de vehículos para la investigación), el manejo de la información bajo la etiqueta de "hecho subversivo" y la desaparición de pruebas físicas esenciales como los zapatos del mandatario. Los actores centrales mencionados son los acusados Joaquín Guil (Director de Seguridad), Miguel Raúl Gentil y el exjuez Ricardo Lona.
La jornada se articula fundamentalmente a través de dos testimonios clave:
Estos testimonios permiten contrastar la parálisis burocrática oficial de la policía de la época con los relatos que circulaban en la intimidad de la propia fuerza, revelando la profundidad del plan criminal y su encubrimiento.
Esta jornada de la Causa Ragone se desarrolla en un contexto de tensión procesal y médica, centrada específicamente en la evaluación del estado de salud de uno de los principales imputados, Luciano Benjamín Menéndez,. La dimensión principal abordada no es el relato de los hechos históricos del secuestro, sino la viabilidad de la continuidad del juicio frente a la incapacidad física sobreviniente de un acusado de alto rango,. El debate gira en torno a la necesidad de peritajes médicos complementarios para decidir si Menéndez debe ser apartado de la causa o si puede seguir el proceso mediante videoconferencia desde su lugar de detención,.
Entre los actores clave mencionados se encuentran el imputado Luciano Benjamín Menéndez, el fiscal Dr. Recio, defensores como el Dr. Petrina y representantes de las querellas, entre ellos los doctores Duarte, Leira y Arancibia,,.
En esta sesión, el rol del "testigo" es asumido por un perito técnico del cuerpo médico forense:
Este resumen introduce un análisis sobre cómo las incidencias biológicas de los imputados de edad avanzada impactan en los tiempos de la justicia y la memoria en los juicios de lesa humanidad.
Día 17
La presente jornada de la Causa Ragone se caracteriza por un marcado debate técnico-procesal que pone de relieve la complicidad o ineficacia judicial durante la dictadura y la transición democrática en Salta,. El contexto de la audiencia se ve afectado por el estado de salud del imputado Mulhall, quien presenta un cuadro de hipertensión y deshidratación que obliga a suspender la sesión principal,. Las dimensiones abordadas giran en torno a la responsabilidad de los magistrados en la tramitación de la causa, la desaparición transitoria de expedientes y la subordinación de la justicia ante el poder militar de la época,.
Entre los actores mencionados destacan el imputado Mulhall, el entonces mayor del ejército Juan Carlos Grande, y los abogados y fiscales que debaten la naturaleza del testimonio de antiguos funcionarios judiciales,,.
El foco de la jornada se centra en la figura de un testigo clave cuya situación procesal es objeto de controversia:
Este debate permite analizar cómo la estructura judicial pudo haber operado para garantizar la impunidad de los responsables mediante la manipulación de los tiempos procesales y la entrega de pruebas a los propios organismos represivos.
Hoy el camino me detuvo. La camioneta se quedó sin batería y quedé varado al costado de la ruta, rumbo a la finca, mientras la tarde se ap...