Día 20, Cámara testigo, parte 1 de 2
La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción del aparato represivo y de inteligencia en Salta, analizando la transición hacia el terrorismo de Estado y la mecánica operativa detrás del secuestro del exgobernador. Las dimensiones abordadas incluyen la coordinación entre la policía provincial y la inteligencia militar (Infantería de Montaña 5), el uso de la tortura sistemática para obtener información sobre "objetivos" políticos y la implementación de "zonas liberadas" para facilitar el accionar de los grupos de tareas. El contexto está marcado por un periodo de intervención federal donde la fuerza policial quedó subordinada al mando militar, consolidando un monopolio de la violencia antes y después del golpe de 1976.
Entre los actores clave mencionados destacan el propio Miguel Ragone, el Director de Seguridad Joaquín Guil y el jefe policial Miguel Raúl Gentil, señalados como figuras centrales en la selección de víctimas y el control de la información operativa. Asimismo, se menciona la participación de agentes de inteligencia y efectivos militares en la ejecución del plan criminal.
El testimonio principal es brindado por:
- Víctor Hugo Elías: Investigador, periodista y exmilitante que ha actuado como querellante en diversas causas de lesa humanidad. Su principal aporte consiste en una reconstrucción analítica basada en años de recolección de datos y testimonios de antiguos efectivos policiales. Elías detalla la información obtenida del exoficial Vilte, quien proporcionó una versión sobre la participación directa de Joaquín Guil en el operativo y el destino final del mandatario. Además, su declaración es fundamental para entender la logística del miedo y cómo la estructura policial facilitó el trabajo de los grupos operativos mediante la liberación de territorios y la supresión de la presencia de testigos en el lugar del hecho.
Este resumen permite identificar que el crimen de Ragone fue una operación de Estado diseñada para aniquilar un liderazgo político mediante el uso coordinado de inteligencia y fuerza bruta.
Día 20, Cámara testigo, parte 2 de 2
El testimonio de Mirhta Josefa Torres.
La presente jornada testimonial de la Causa Ragone se sitúa en un contexto crítico de "derechización" y represión para-estatal en Salta, específicamente a partir de enero de 1975, periodo marcado por las intervenciones federales y el desmantelamiento del proyecto popular liderado por el gobernador Miguel Ragone. Las dimensiones analizadas abarcan desde la tortura sistemática en dependencias policiales y federales hasta las condiciones de vida de los presos políticos en el penal de Villa las Rosas, destacando el impacto del terrorismo de Estado sobre las mujeres embarazadas y los niños nacidos en cautiverio.
Entre los actores clave mencionados destacan el gobernador Miguel Ragone, caracterizado como un líder de un "gobierno popular" al que no dejaron gobernar; Joaquín Guil, identificado como una figura omnipresente en la inteligencia y el control de los detenidos; y diversos agentes de la Policía Federal y Provincial que operaban en coordinación con el Ejército.
La jornada se articula a través del testimonio fundamental de:
- Mirtha Josefa Torres: Militante y trabajadora de la Dirección de Vialidad, detenida el 7 de enero de 1975. Su principal aporte consiste en la reconstrucción del clima de terror previo al golpe de 1976, detallando las sesiones de tortura con picana eléctrica y simulacros de fusilamiento que sufrió estando embarazada. Leonard ofrece un relato pormenorizado sobre la organización de las presas políticas, la solidaridad entre compañeras y la crianza de niños dentro de la cárcel, denunciando la falta de atención médica y el maltrato institucional. Además, su declaración vincula la represión en Salta con un plan regional y geopolítico más amplio (como el Plan Cóndor) destinado a exterminar a los cuadros de las organizaciones revolucionarias y sociales que apoyaban a Ragone.
Este testimonio permite comprender que la desaparición de Ragone fue la culminación de un proceso de violencia política y vaciamiento institucional que ya operaba con plena intensidad un año antes del golpe militar.
Día 20, parte 1 de 2
La jornada testimonial del 31 de mayo de 2011 en la Causa Ragone profundiza en la reconstrucción histórica y periodística del secuestro y desaparición del exgobernador Miguel Ragone, enmarcando el hecho dentro de un plan sistemático de terrorismo de Estado. El análisis se centra en dimensiones críticas como la operatividad de la inteligencia militar, la implementación de "zonas liberadas" para facilitar crímenes y el debate jurídico sobre la protección de las fuentes periodísticas frente a la búsqueda de la verdad real en crímenes de lesa humanidad. El contexto describe una Salta donde el Ejército ejercía un monopolio de la violencia, utilizando a la policía provincial bajo su mando operativo para ejecutar secuestros y sesiones de tortura en centros clandestinos como la Guarnición Militar o la sede de la Policía Federal.
Entre los actores mencionados destacan los imputados Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil, Carlos Alberto Mulhall y Andrés del Valle Soraire, señalados como responsables de la estructura represiva.
La jornada contó con el testimonio fundamental de:
- Carlos Humberto Saravia: Investigador, periodista y autor de un libro sobre la gestión y el secuestro de Ragone. Su principal aporte consiste en la sistematización de cinco hipótesis sobre el crimen, concluyendo que fue una operación del Ejército y la Policía. Saravia describe la mecánica de la "zona liberada" en el barrio de Ragone, facilitada por la ausencia deliberada de la policía y la pasividad de las custodias cercanas. Asimismo, aporta información sobre la Compañía de Ingenieros 5 como posible lugar donde el gobernador habría sido torturado y asesinado antes de ser enterrado en el campo militar. Su declaración generó un intenso debate procesal donde el tribunal finalmente resolvió preservar su secreto de fuente periodística, priorizando la libertad de expresión y la integridad de sus informantes sobre el pedido de la querella de revelar nombres específicos.
- Osvaldo Alfredo Vargas Flores: Citado como testigo en la causa, aunque su comparecencia inicial se centró en los aspectos formales del juramento y la solicitud de no ser filmado por las cámaras del INCAA durante su declaración.
Este resumen introduce el análisis de cómo la investigación periodística ha servido para exhumar la verdad ante la parálisis judicial de la época, revelando la coordinación logística necesaria para eliminar a un mandatario constitucional.
Día 20, parte 1 de 2
La jornada del 31 de mayo de 2011 en la Causa Ragone constituye un eslabón fundamental para comprender el paso del estado de sitio a un plan sistemático de exterminio en Salta, mucho antes del golpe de marzo de 1976. Las dimensiones abordadas en esta sesión combinan resoluciones procesales críticas, como la orden de exhumación del cuerpo de Santiago Catalino Arredes y la realización de pericias acústicas y de tiempos de desplazamiento del vehículo de Ragone, con testimonios que reconstruyen la mecanización del terrorismo de Estado. El contexto se sitúa en el periodo de las intervenciones provinciales de 1975, caracterizado por una "derechización" del gobierno nacional que facilitó el accionar de grupos operativos contra la militancia popular.
Entre los actores mencionados destacan los imputados Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil, Carlos Alberto Mulhall y otros miembros de las fuerzas de seguridad, así como figuras del ámbito político y mediático como Roberto Romero, señalado por su rol en la desestabilización del gobierno de Ragone. Asimismo, se identifica a los represores de la Policía Federal Federico Livi y Juan Carlos Alzugaray como ejecutores directos de tormentos.
La testigo central de esta jornada es:
- Mirtha Josefa Torres: Exmilitante de la Juventud Peronista y delegada gremial de la Dirección de Vialidad de la Provincia. Su principal aporte es el relato crudo de su detención en enero de 1975 y las torturas con picana eléctrica y simulacros de fusilamiento que sufrió mientras estaba embarazada en la sede de la Policía Federal. Torres ofrece una perspectiva única sobre la vida carcelaria en el Buen Pastor y Villa las Rosas, donde llegó a amamantar a hijos de otras compañeras que luego serían asesinadas en la Masacre de Palomitas, como Celia Ávila. Su testimonio trasciende lo individual para denunciar un plan de exterminio coordinado que buscaba erradicar el proyecto político de Ragone, a quien describe como un líder profundamente comprometido con los sectores más humildes y los pueblos originarios.
Este resumen introduce el análisis de cómo la estructura represiva en Salta utilizó tanto la violencia física extrema como la inteligencia policial y militar para descabezar a los cuadros revolucionarios y sociales que sostenían al gobierno constitucional.
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