miércoles, 1 de junio de 2011

2011 06 01 Causa Ragone D 21

 

Día 21, parte 1 de 1

La jornada del 1 de junio de 2011 en la Causa Ragone se centra en el análisis de la Intervención Federal en Salta (1974-1975), un periodo de transición crítica que marcó el fin del gobierno constitucional de Miguel Ragone y la consolidación de las estructuras que luego ejecutarían el terrorismo de Estado. Las dimensiones abordadas incluyen la reconfiguración institucional de la provincia, la influencia militar en la seguridad pública y la creciente persecución política dentro del movimiento peronista. El contexto está definido por un clima de "final anunciado", donde el golpe de Estado de 1976 se percibía como inevitable ante la crisis del gobierno nacional de Isabel Martínez de Perón.

Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el entonces Ministro del Interior Alberto Rocamora, y los jefes policiales y militares Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil y Carlos Alberto Mulhall.

El testimonio central de esta sesión es aportado por:

  • José Alejandro Mosquera: Exinterventor Federal de Salta (noviembre de 1974 - octubre de 1975), exdiputado y excamarista federal. Su aporte resulta fundamental al revelar que fue el propio Ragone quien le solicitó gestionar la intervención de los tres poderes de la provincia, manifestando estar "cansado" y sentirse "traicionado" por el poder legislativo local.
  • Mosquera detalla cómo se gestó su gabinete, admitiendo que el nombramiento de Miguel Raúl Gentil como Jefe de Policía fue una imposición del Ministerio del Interior bajo sugerencia del Ejército, lo que evidencia la pérdida de autonomía civil sobre las fuerzas de seguridad.
  • Asimismo, el testigo ofrece una definición política trascendental sobre la Triple A, caracterizándola como un "nombre de fantasía" utilizado por las tres Fuerzas Armadas para actuar con impunidad, desestimando que se tratara de un grupo paramilitar independiente.

Esta introducción permite analizar cómo el desplazamiento político de Ragone facilitó la militarización de la policía provincial y preparó el terreno operativo para la represión sistemática, a pesar de que el testigo sostiene que bajo su gestión se respetaron los derechos humanos.


Día 21, Cámara testigo, parte 1 de 2

La presente jornada de la Causa Ragone se centra en la reconstrucción del periodo de la Intervención Federal en Salta (1974-1975), analizando la transición desde el gobierno constitucional de Miguel Ragone hacia un esquema de control centralizado por el gobierno nacional. Las dimensiones abordadas incluyen la crisis institucional y política interna del peronismo, la reconfiguración del gabinete provincial y el debate sobre la naturaleza de la represión paraestatal, específicamente el rol de la Triple A frente a la responsabilidad de las Fuerzas Armadas. El contexto se define por una provincia "vulnerable" y en desorden, marcada por la desconfianza hacia la dirigencia política y el avance de la violencia operativa.

Entre los actores clave mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, el entonces Ministro del Interior Alberto Rocamora, la presidenta Isabel Martínez de Perón y figuras de la seguridad como el General Landa y el coronel a cargo de la guarnición local.

El aporte principal de esta sesión proviene del testigo:

  • Eduardo Mosquera: Exinterventor Federal de Salta y excamarista federal. Su testimonio resulta fundamental al revelar un dato histórico inédito: afirma que Miguel Ragone le solicitó personalmente gestionar la intervención de los tres poderes de la provincia, manifestando estar "cansado" y sentirse "traicionado" por el poder legislativo. Además, Mosquera ofrece una perspectiva crítica sobre el aparato represivo, sosteniendo que la Triple A no existía como organización independiente, sino que era un "nombre de fantasía" utilizado por el Ejército y la Marina para actuar con impunidad. Su declaración detalla cómo desplazó a los funcionarios de Ragone para nombrar a "peronistas históricos" y describe la fuerte presión de las Fuerzas Armadas para controlar la jefatura de policía mediante oficiales en actividad.

Este resumen introduce el análisis de cómo el desplazamiento político de Ragone y la posterior intervención federal prepararon el terreno operativo para el accionar represivo sistemático que culminaría en el golpe de 1976.


Día 21, Cámara testigo, parte 1 de 2

La presente jornada de la Causa Ragone profundiza en la reconstrucción del clima de persecución ideológica y desestabilización política que afectó a Salta desde finales de la década de 1960, intensificándose durante el gobierno de Miguel Ragone. Las dimensiones abordadas incluyen la purga de la excelencia académica en las universidades tras el golpe de 1966, las violentas pugnas internas del peronismo entre la "tendencia" y la "ortodoxia", y el uso del aparato policial para el espionaje y la intimidación de funcionarios públicos. El contexto se define por una transición del romanticismo político universitario a una realidad de amenazas directas y "listas negras" que forzaron el exilio interno de cuadros técnicos y políticos.

Entre los actores mencionados destacan el exgobernador Miguel Ragone, descrito como una persona excelente y un ícono de identidad popular; el exministro de Economía Mario Villada; y el represor Joaquín Guil, identificado como el ejecutor de las amenazas y la inteligencia operativa.

La jornada cuenta con el testimonio fundamental de un exsecretario de Estado de Industria y Comercio y funcionario universitario (identificado en el historial como Néstor Antonio Spinetti), cuyo aporte principal consiste en:

  • La disección de la crisis política: Relata cómo las acusaciones de "simpatizar con la tendencia" fueron utilizadas para forzar renuncias masivas y aislar a Ragone, a pesar de los esfuerzos técnicos por estabilizar la economía provincial.
  • La infiltración en la universidad: Describe cómo, en 1975, Joaquín Guil se presentó en su despacho universitario para exigir la entrega de legajos y antecedentes de graduados, marcando el inicio de una fase de control policial sobre el ámbito académico.
  • El testimonio del terror directo: Aporta un relato vívido sobre los allanamientos en su domicilio y la amenaza personal de Guil ("Retírate de aquí antes que te corten"), lo que evidencia que la estructura represiva operaba con total impunidad contra los colaboradores de Ragone incluso antes del golpe de 1976.

Este resumen permite analizar cómo el vaciamiento del gabinete de Ragone no fue solo político, sino el resultado de un plan sistemático de terror que obligó a sus colaboradores más cercanos a abandonar sus cargos y la provincia para salvaguardar sus vidas.



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