Por la mañana
Este resumen sirve como introducción al análisis de la
jornada judicial del 6 de abril de 2011 en la denominada "Causa
Ragone", la cual investiga el secuestro y desaparición del
exgobernador de Salta, Miguel Ragone, el asesinato de Santiago
Arredes y las lesiones a Margarita Martínez de Leal. El contexto de
los hechos se sitúa en marzo de 1976, un periodo en el que la policía de la
provincia de Salta se encontraba subordinada al control del Ejército
Argentino y operaba bajo una estructura de mando militarizada.
Las principales dimensiones abordadas en esta jornada
incluyen:
- Situación
procesal y de salud de los imputados: Se debatió extensamente la
modalidad de participación de Luciano Benjamín Menéndez, quien
seguía el juicio por videoconferencia desde Tucumán debido a
problemas de hipertensión arterial. Las partes acusadoras solicitaron
evaluaciones médicas frecuentes para determinar si su presencia física en
la sala era posible, argumentando que los gestos del imputado son parte de
la comunicación que el tribunal debe valorar.
- Lectura
de declaraciones indagatorias: Una parte sustancial de la audiencia se
dedicó a la lectura de las declaraciones previas de imputados como Rubén
Nelson Herrera, Pedro Javier Herrera, Andrés del Valle Soraire y Joaquín
Guil. En estas piezas, los acusados intentaron desvincularse de los
hechos alegando que las guardias se asignaban al azar, que su conocimiento
de los operativos era nulo o que simplemente cumplían órdenes
administrativas en un clima de "confusión".
- Logística
y estructura represiva: Las declaraciones leídas revelaron detalles
sobre el funcionamiento de unidades como la "Guardia del
Monte" y la sección de infantería, así como la coordinación
informativa entre la Policía Federal, el Ejército y la policía provincial
en lo que se denominaba una "comunidad informativa".
Entre los actores clave mencionados se encuentran los
miembros de la cúpula militar y policial de la época, como Gentil, Mulhall,
Guil y Menéndez, junto con personal subalterno de la policía como Soraire
y los hermanos Herrera. En el ámbito judicial, destacaron las
intervenciones del Ministerio Público Fiscal, las querellas y las
defensas técnicas, quienes plantearon objeciones sobre la inmediatez del juicio
y la validez de los testimonios remotos.
Para entender la complejidad de estas declaraciones, se
puede pensar en el tribunal como un restaurador que intenta reconstruir un mosaico
antiguo: cada testimonio es una pieza pequeña y a veces desgastada por el
tiempo, pero solo al ensamblarlas todas —analizando las contradicciones y los
silencios— se puede vislumbrar la imagen completa de la estructura represiva
que operó en la provincia.
Por la tarde
Este resumen presenta una introducción a la jornada judicial
del 6 de abril de 2011 en el marco de la "Causa Ragone",
proceso que investiga el secuestro y desaparición del exgobernador de Salta, Miguel
Ragone, el homicidio de Santiago Arredes y las lesiones sufridas por
Margarita Martínez de Leal. El contexto histórico se sitúa en la década
de 1970, caracterizada por la intervención federal en Salta y una estructura
represiva donde la policía provincial operaba bajo el control operacional
del Ejército Argentino.
Las principales dimensiones abordadas en las fuentes
incluyen:
- Estrategias
de defensa y negación: A través de la lectura de declaraciones
indagatorias, imputados como Joaquín Guil (exdirector de Seguridad)
y Miguel Raúl Gentil (exjefe de Policía) negaron su participación
en los hechos, alegando que sus funciones eran administrativas o de
prevención de delitos comunes. Asimismo, plantearon la prescripción de
la acción penal, argumentando que los hechos no deberían calificarse
como delitos de lesa humanidad.
- Estructura
de mando y coordinación: Las declaraciones de Carlos Alberto
Mulhall y otros actores detallan la división territorial militar, como
el Área 322, y la subordinación de las fuerzas policiales al Tercer
Cuerpo del Ejército liderado por Luciano Benjamín Menéndez.
- Tensiones
procesales sobre la salud y derechos de los acusados: Una parte
significativa de la jornada se centró en la situación de Menéndez,
cuya participación por videoconferencia desde Tucumán y su negativa a
responder preguntas generaron debates sobre la legitimidad del proceso
y la existencia de posibles peligros procesales.
Los actores clave mencionados incluyen a la cúpula militar y
policial de la época (Menéndez, Gentil, Mulhall, Guil), así como a
supuestos colaboradores civiles como Jorge Héctor Zanetto, quien negó
cualquier vínculo político en Salta. En el ámbito judicial, destacan las
figuras de los jueces, fiscales y querellantes, quienes confrontaron las
versiones de los acusados con testimonios previos, como los de Juan Carlos
Villamayor.
Para comprender la dinámica de esta jornada, se puede pensar
en el tribunal como un arqueólogo forense que intenta reconstruir una
estructura colapsada: cada declaración de los imputados es un fragmento que,
aunque a menudo se presenta de forma aislada o distorsionada por la defensa,
permite al tribunal identificar las vigas maestras del sistema de control y
represión que operaba en la provincia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario