Día 13, Parte 01
Por la mañana
La jornada de testimonios en la Causa Ragone se enmarca en un periodo de extrema convulsión política y fragmentación institucional en la provincia de Salta, previo al golpe de Estado de 1976. Las dimensiones analizadas en esta sesión se centran en el aislamiento político del gobernador Miguel Ragone, el asedio de la denominada "burocracia sindical" y la hostilidad mediática, factores que confluyeron para debilitar su gestión antes de su desaparición. El contexto general está definido por la intervención federal de 1974, justificada por sectores opositores como una necesidad para "descomprimir" la tensión con el gobierno nacional, aunque en la práctica facilitó el retorno de actores vinculados a la represión.
Entre los actores clave mencionados destacan el propio Miguel Ragone, caracterizado por su honestidad y su intento de cambio en la gestión; Roberto Romero, señalado como su "enemigo público número uno" desde el diario El Tribuno; y figuras del aparato represivo como Joaquín Guil, quien había sido exonerado por torturas bajo la jefatura de Rubén Fortuny pero fue reincorporado tras la intervención. También se mencionan líderes de sectores radicalizados como Armando Jaime y Carlos Salomón, quienes protagonizaron la toma de la CGT en Salta.
El testigo principal de esta jornada es:
- Néstor Antonio Spinetti: Colaborador ad honorem y amigo cercano de Ragone. Su principal aporte consiste en reconstruir la trama de presiones políticas que rodearon al mandatario, detallando cómo la CGT lo declaró persona no grata y cómo el partido se fracturó internamente en la legislatura. Además, ofrece un relato directo sobre el hallazgo del vehículo de Ragone (un Peugeot 504) en Cerrillos poco después del secuestro, aportando detalles materiales cruciales como la presencia de una gran cantidad de sangre y un zapato en el interior del auto.
Este testimonio es fundamental para comprender que el secuestro no fue un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de vulnerabilidad inducida por enemigos políticos y operativos de seguridad que ya actuaban en la provincia.
Día 13, Parte 02
Por la tarde
La jornada testimonial de la Causa Ragone analizada se centra en la reconstrucción del clima de terror y violencia institucional que imperó en Salta entre 1973 y 1976, periodo previo al golpe de Estado. Las dimensiones clave abordadas incluyen la omnipotencia de la estructura policial liderada por la dupla de Miguel Raúl Gentil y Joaquín Guil, la coordinación de tareas de inteligencia (D2) y represión entre fuerzas provinciales, federales y militares, y el sistemático "descabezamiento" de liderazgos sociales y políticos, que culminó con la desaparición del exgobernador Miguel Ragone. El contexto se describe como una época de amenazas constantes a funcionarios judiciales y abogados defensores, donde el secuestro de Ragone funcionó como un mensaje de impunidad absoluta.
En esta sesión, los testimonios se articulan a través de dos actores fundamentales que impulsaron la búsqueda de justicia:
- Marcelo López Arias: Exjuez de instrucción (quien renunció el día del golpe) y primer abogado de la familia Ragone en la causa. Su principal aporte consiste en describir la parálisis judicial por temor y el control total que Guil y Gentil ejercían sobre la provincia, afirmando que "en Salta no se movía ni una mosca" sin su conocimiento. Además, relata cómo gestionó el testimonio del exoficial Víctor Hugo Vilte, quien, motivado por un resentimiento tras ser exonerado, confesó haber actuado como "campana" (vigía) durante el secuestro de Ragone.
- Oscar Pedro Guillén: Exsecretario de Derechos Humanos de Salta (2003-2007). Su contribución se centra en la reivindicación institucional de la figura de Ragone mediante investigaciones y producciones audiovisuales. Aporta detalles cruciales sobre la reunión en la que participó junto a Vilte, validando el acta donde el exoficial detalló que el cuerpo del gobernador fue trasladado hacia el dique Cabra Corral, mencionando la presencia de Joaquín Guil y otros efectivos en el operativo final.
Este resumen introduce el análisis de cómo el aparato represivo utilizó tanto la fuerza operativa como la inteligencia policial para eliminar a un líder popular y silenciar a quienes intentaron investigar el crimen en los años posteriores.
Día 13, Cámara testigo
La presente jornada de la Causa Ragone profundiza en la reconstrucción del clima de violencia política y represión sistemática que precedió al golpe de Estado de 1976 en Salta. El contexto se define por la aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional en el marco de la Guerra Fría, la actuación de la Triple A como prolegómeno del genocidio y las fracturas internas del peronismo que aislaron al gobernador Miguel Ragone. Las dimensiones abordadas incluyen la estrategia de inteligencia paraestatal para desacreditar movimientos populares, el control operativo absoluto de la policía provincial y la parálisis del sistema judicial debido al terror imperante.
Entre los actores clave mencionados destacan los represores Joaquín Guil y Miguel Raúl Gentil, señalados por ostentar un poder total en la provincia; el exministro José López Rega como jefe de la Triple A; y el diplomático estadounidense Robert Hill, vinculado a la génesis de organizaciones paramilitares en la región.
La jornada cuenta con los testimonios fundamentales de los siguientes testigos:
- Roberto Cirilo Perdía: Exconducción de la organización Montoneros. Su aporte principal radica en contextualizar al gobierno de Ragone como un "gobierno amigo" de la tendencia revolucionaria y en desmentir categóricamente la autoría de Montoneros en el secuestro del gobernador. Caracteriza el comunicado atribuido a su organización como una "puesta en escena" de los servicios de inteligencia para desacreditar la lucha popular, similar a los casos de las monjas francesas y el padre Mugica.
- Marcelo López Arias: Exjuez de instrucción y primer abogado de la familia Ragone. Su testimonio es crucial para describir la sensación de temor y la ineficacia judicial de la época, subrayando que en Salta "no se movía ni una mosca" sin el conocimiento de Guil y Gentil. Además, relata cómo facilitó el testimonio de Víctor Hugo Vilte, un exoficial que confesó haber actuado como "campana" durante el operativo de secuestro.
- Oscar Pedro Guillén: Exsecretario de Derechos Humanos de Salta. Su contribución se centra en la reivindicación institucional de Ragone y en la validación del acta testimonial de Víctor Hugo Vilte ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Confirma que Vilte identificó a Ragone como el "objetivo" y señaló la presencia de Joaquín Guil en el lugar donde el cuerpo habría sido ultimado y posteriormente arrojado al dique Cabra Corral.
Este conjunto de declaraciones permite analizar el secuestro y desaparición de Ragone no solo como un acto criminal, sino como una operación política y militar coordinada para descabezar un liderazgo social con alto compromiso hacia los sectores más humildes.
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