Día 11, Parte 01
Por la mañana
La presente jornada testimonial en la Causa Ragone reconstruye el proceso de deterioro institucional y violencia política en Salta entre 1973 y 1976, centrando su análisis en la pujas internas del peronismo, el desmantelamiento fallido del aparato represivo policial y la complicidad judicial. El contexto está marcado por la transición de un gobierno de corte popular hacia la intervención federal y la subordinación de las fuerzas de seguridad al mando militar, en un clima de persecución sistemática contra la "tendencia" y colaboradores del gobernador Miguel Ragone. Entre los actores mencionados destacan los acusados Miguel Raúl Gentil, Joaquín Guil y Luciano Benjamín Menéndez, así como figuras políticas y sindicales de la época como Bravo Herrera y el actual legislador Manuel Santiago Godoy.
La jornada cuenta con los aportes fundamentales de dos testigos clave:
- Rubén Fortuny: Hijo del asesinado Jefe de Policía Antonio Rubén Fortuny, su testimonio detalla el intento de su padre por transformar la policía en una fuerza civil no represiva, lo que provocó el enfrentamiento con la "banda de los comisarios". Aporta un relato directo sobre el asesinato de su progenitor a manos de Emilio Pavicevic y describe el asedio previo al secuestro de Ragone, subrayando que la eliminación de su padre y el gobernador fueron parte de un mismo plan de sectores de derecha y fuerzas armadas.
- Víctor Hugo Elías: Exmilitante y quien impulsó la reapertura de la causa en 2004, su contribución se centra en las irregularidades judiciales cometidas por el exjuez Lona, a quien acusa de ocultar pruebas y proteger a los responsables. Además, identifica a agentes de inteligencia del Ejército, como Eduardo Rebecchi y Eduardo Stelliano, como participantes directos en el secuestro de Ragone, y denuncia las presiones políticas contemporáneas sufridas para abandonar la investigación.
Estos testimonios permiten analizar el secuestro de Ragone no como un evento aislado, sino como la culminación de un operativo diseñado para erradicar un proyecto político progresista mediante el terror y la impunidad judicial.
Por la tarde
Día 11, Parte 02
Esta jornada de la Causa Ragone se sitúa en el convulso escenario político de Salta entre 1973 y 1976, analizando la transición desde un gobierno popular hacia la instauración del terrorismo de Estado. Las dimensiones abordadas incluyen las fracturas ideológicas internas del peronismo, la conformación de estructuras represivas como la "banda de los comisarios" y su posterior subordinación a la inteligencia militar, así como el papel de los medios de comunicación y sectores empresariales en la desestabilización del gobernador Miguel Ragone. Entre los actores clave mencionados destacan los represores Joaquín Guil y Miguel Raúl Gentil, el jefe de inteligencia militar Teniente Coronel Guiñazú, y figuras de la oposición política y mediática como Roberto Romero.
La jornada se articula a través de dos testimonios fundamentales:
- Víctor Hugo Elías: Exmilitante que ofrece una detallada reconstrucción de la estructura operativa y de inteligencia detrás del secuestro. Su principal aporte es la identificación de la cadena de mando que vincula a la policía provincial con el Ejército bajo la conducción de Guiñazú, además de aportar información sobre el posible centro clandestino "La Ollada" en Moldes, donde habrían ocultado el cuerpo del gobernador. También documenta el asedio previo a través de listas de persecución y atentados contra colaboradores del mandatario.
- Armando Jaime: Referente histórico de la "Lista Verde", cuya declaración contextualiza el surgimiento de la figura de Ragone como un líder popular enfrentado a los sectores conservadores y terratenientes del justicialismo salteño (como la familia Cornejo Isasmendi). Su aporte es crucial para entender la genealogía de la violencia, relatando cómo Joaquín Guil ya ejercía una represión sistemática años antes del golpe, manifestada en hechos como la persecución durante la "huelga de canillitas" y los violentos allanamientos ilegales contra activistas políticos.
Estos testimonios permiten caracterizar el crimen de Ragone como el resultado de una acción coordinada entre el poder militar, la ineficacia policial deliberada y una campaña de desprestigio civil.
Por la mañana
Día 11, Cámara testigo, Parte 01
La presente jornada testimonial en la Causa Ragone reconstruye el proceso de deterioro institucional y violencia política en Salta entre 1973 y 1976, centrando su análisis en las pujas internas del peronismo, el desmantelamiento de los intentos por civilizar la fuerza policial y la consolidación de un aparato represivo coordinado por la inteligencia militar. El contexto está marcado por el asedio al gobierno popular de Miguel Ragone, la intervención federal de la provincia y la actuación de la denominada "banda de los comisarios", que operó en connivencia con sectores de la extrema derecha y el Ejército antes del golpe de Estado. Entre los actores mencionados destacan figuras del ámbito represivo como Joaquín Guil, Miguel Raúl Gentil y el teniente coronel Vicente, así como actores políticos y judiciales envueltos en presiones y omisiones, incluyendo al exjuez Lona y al actual legislador Manuel Santiago Godoy.
La jornada se articula a través de los aportes de dos testigos fundamentales:
- Rubén Fortuny: Hijo del asesinado Jefe de Policía Antonio Rubén Fortuny, su testimonio detalla el proyecto de su padre para normalizar la relación entre la policía y la sociedad, alejándola del rol represivo de gobiernos de facto anteriores. Su principal aporte consiste en documentar cómo este intento de reforma provocó el enfrentamiento con los sectores más duros de la fuerza, resultando en el asesinato de su padre en noviembre de 1973, un hecho que describe como el preámbulo del aislamiento y posterior secuestro de Ragone.
- Víctor Hugo Elías: Exmilitante y pieza clave en la reapertura de la causa en 2004, su declaración se enfoca en la investigación de las estructuras de inteligencia. Su aporte más significativo es la identificación de agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército, como Eduardo Rebecchi y el capitán Eduardo Stelliano, señalándolos como participantes directos en el operativo contra el gobernador. Además, denuncia las maniobras de encubrimiento judicial y las presiones políticas contemporáneas que buscaron desplazar a los querellantes y silenciar los avances del juicio.
Este conjunto testimonial permite analizar el secuestro de Ragone no como un hecho aislado, sino como la culminación de un plan sistemático para erradicar a los sectores progresistas de Salta mediante el terrorismo de Estado.
Por la tarde
Día 11, Cámara testigo, Parte 02
Esta jornada testimonial de la Causa Ragone constituye una pieza fundamental para comprender la genealogía de la violencia política en Salta durante los años 70, antesala del secuestro y desaparición del exgobernador,. El análisis se centra en tres dimensiones críticas: la fractura ideológica dentro del movimiento peronista (enfrentando a la "Lista Verde" reformista contra sectores corporativistas), el uso de la fuerza policial como herramienta de represión para-estatal y el conflicto entre el sindicalismo combativo y los intereses empresariales representados por el diario El Tribuno,,,. El contexto está marcado por una creciente agitación política donde el doctor Miguel Ragone emerge como una figura de consenso popular, pero bajo el asedio constante de sectores de la derecha,.
Entre los actores clave mencionados destacan el propio Miguel Ragone, caracterizado como un líder con posiciones avanzadas y programas de reforma social; el comisario Joaquín Guil, señalado como el principal ejecutor de la violencia policial; y Roberto Romero, asociado a la patronal de prensa y a las campañas de desprestigio contra el sector reformista,,,.
El testimonio central es brindado por:
- Armando Jaime: Referente histórico de la Lista Verde y estrecho colaborador de Ragone. Su principal aporte es la descripción detallada de cómo se gestó la persecución política en la provincia,. Jaime documenta la "conducta criminal" de la policía dirigida por Joaquín Guil, relatando diversos allanamientos ilegales y golpizas sufridas por militantes y jóvenes "canillitas" durante huelgas sindicales,,. Asimismo, revela el rol de Ragone como asesor legal de los sindicatos en conflicto con Romero, vinculando este apoyo a los sectores trabajadores con el odio político que culminaría en su eliminación,,.
Este resumen permite identificar que el secuestro del gobernador no fue un evento fortuito, sino el resultado de un plan sistemático de represión que ya operaba años antes del golpe de 1976.
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